Resistencia a H₂S, compuestos orgánicos y ácidos de descomposición. Diseñados para plantas de tratamiento de aguas servidas, fosas sépticas industriales, ecualizadores y decantadores.
Para tratamiento y almacenamiento.










Las aguas servidas generan H₂S y ácidos orgánicos que corroen acero y hormigón en años. El PRFV resiste décadas.
Sulfuro de hidrógeno y compuestos derivados de descomposición biológica no atacan el laminado.
Diseño estructural para presión de tierra. Cámaras de inspección superiores con acceso seguro.
El acero al carbono en aguas servidas dura 5-8 años. El PRFV supera 3 décadas sin corrosión.
Resiste tratamientos de sanitización y desinfección estándar en plantas PTAS.
Respondemos en menos de 24 horas hábiles.
Hasta 4 metros bajo nivel de terreno con diseño estructural estándar. Sobre esa profundidad calculamos refuerzos específicos.
Sí, en instalaciones enterradas con napa freática cercana. Diseñamos orejas de anclaje o cinturones de hormigón según requerimiento del terreno.
Sí. El PRFV es inerte biológicamente, no interfiere con la biomasa activa. Compatible con reactores aerobios (con difusores) y anaerobios (UASB, biodigestores).
Concreto en contacto con aguas servidas se degrada por ácido sulfúrico biogénico en 10-15 años. PRFV supera 30 años sin degradación estructural.